El registro de ideas

_0013_Layer 15Llevar un registro de todas sus ocurrencias no le va a ayudar mucho si sólo precisa una idea para su primera novela. Pero si empieza generar montones de ideas para escribir en una muy fructífera sesión de brainstorming puede llenarlo de materia prima para la segunda novela, y la tercera.

Todos esos pensamientos e impulsos creativos que todos hemos tenemos zumbando alrededor de nuestras cabezas todos los días: una idea para un personaje de ficción, un fragmento de un diálogo que hayamos oído, un buen título para una novela aún no escrita, una frase final que se nos haya ocurrido; todas esas ideas generalmente se modifican, se alteran o simplemente se pierden con el tiempo. Todo eso permanecerá a su alcance si usted lleva un pequeño registro de todas esas ideas, en una libreta, un cuaderno o simplemente un montón de papeles (hay un conocido que se envía mensajes de texto a sí mismo para recordar sus ideas).

Es una gran fuente de material en bruto
Llevar un cuaderno de escritura, un registro de ideas, es igual que un brainstorming pero sin la intensidad y la inmediatez. En lugar de trabajar en la generación de ideas durante unas horas, trabajará en él durante meses o años.

Cada vez que un pensamiento o una idea que se le ocurra, o usted es alcanzado por uno de esos pequeños destellos de inspiración, lo escribe en su registro: Una idea para un personaje (que no tiene cabida en la novela que está trabajando). Algunas notas garabateadas sobre un tema que algún día le gustaría explorar. Una idea para un escenario o la forma en que la luz del sol pega en un mar agitado.

Cuando llegue el momento de escribir una segunda novela, se le habrá acumulado un arsenal enorme de materia prima para inspirarse.

Es una excelente válvula de escape creativa
El hecho de que se haya decidido a convertirse en un escritor significa que usted es una persona naturalmente creativa, y que en un día cualquiera usted tendrá una, dos o tres burbujas creativas flotando en su subconsciente. Cada vez que una de estas ideas entre a la mente consciente y llame su atención, apúntela en su registro. Entonces olvídese de ella.

Es una forma de mantener una bitácora de los mensajes que le envía su artista interior, generador continuo de ideas. Y una gran cosa sobre su artista interior es que a él o ella no le importa mucho si sus pensamientos creativos se plasman en forma de notas desordenadas o prosa pulida,  simplemente expresarse sobre un papel es todo lo que necesita para satisfacer sus impulsos creativos.

Sus registros de ideas, sus cuadernos, probablemente nunca serán publicados (a menos que pase a convertirse en uno de los grandes de la literatura y sólo después de su muerte). La única persona que alguna vez tendrá que leerlos es usted. Pero eso está bien. Para la musa que vive en el lado derecho de su cerebro, escribir un diario es tan creativamente satisfactorio como completar un manuscrito pulido.

Despeja la mente
Esta es la razón principal para hacerlo, especialmente si usted está trabajando en su primer proyecto de ficción.

Es un error común entre los principiantes tratar de meter demasiado en sus primeras novelas. Me refiero al material original, personajes, temas, argumentos secundarios, etc.

El proyecto de una novela es algo que toma mucho tiempo completar (más bien años que meses). Y teniendo en cuenta que en un día determinado tendrá una docena de ideas rebotando dentro de su cabeza, la tentación es la de canalizar todas estas ideas en el libro que está escribiendo en ese momento. No haga esto.

Muchas de las ideas serán relevantes para el proyecto actual, y éstas son bienvenidas, obviamente. Pero las ideas que no tienen relación evidente con la novela en curso (y que, por lo tanto, podrían estropear el resultado) deben acabar en su cuaderno.

Es una buena manera de mantener el proyecto actual no contaminado por pensamientos e ideas inconexas. Mantenga su enfoque principal en esta novela y toda otra disgregación creativa en su registro. Bajar estos pensamientos descarriados a un papel será suficiente para despejar su mente y usted estará tranquilo al saber que siempre se puede volver a ellos otro día (en el próximo libro o el siguiente).

Es probable, sin embargo, que usted nunca utilice la mayor parte del material que registre en estos cuadernos. Si la vida es demasiado corta como para leer todos los libros que quiere leer, es aún más breve como para escribir todos los libros que le gustaría escribir. Pero eso está bien. Como he dicho anteriormente, si tiene un pensamiento o una idea en su mente, poder expresarla en un diario de escritura creativa ya es gratificante en sí mismo.

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