Escribir con honestidad

honestidad“Si usted tiene un esqueleto en su armario, sáquelo a bailar.” Carolyn Mackenzie.

Pensar mucho antes de decir algo suele ser una buena estrategia para las relaciones sociales en la vida real, pero en lo que se refiere a la escritura puede llegar a ser fatal. Hay que voltear el muro de prudencia que separa nuestra mente de la verbalización de nuestras ideas. Esto es necesario para que nuestra prosa sea viva y natural.

Imagine que nunca se abstiene de decir la pura verdad, aun cuando esta seguro de herir u ofender a alguien.

Imagine que siempre dice exactamente lo que piensa, o que actúa de la manera que le viene en gana, independientemente de todo lo demás.

La censura previa que nos imponemos a nosotros mismos sirve para salvar los sentimientos de los demás (lo puede llamar buena educación si quiere) y es crucial para mantener engrasada la maquinaria de la sociedad. ¿Pero sirve para escribir novelas? De ninguna manera. Convertirse en un escritor es su gran oportunidad en la vida para decir exactamente lo que quiere decir, y exactamente de la manera que usted lo quiere decir. Así que no lo eche a perder.

Si, en lugar de ser fiel a uno mismo, escribe lo que cree que debería escribir, o lo que otras personas esperan que usted escriba, se está boicoteando a sí mismo. Es el momento de ser valiente.

Supongamos que usted ha tenido siempre un anhelo de escribir ficción romántica; el problema es que usted es un hombre, y los hombres de verdad no escriben novelas para chicas, ¿verdad? ¿Qué dirá su familia? ¿Qué dirían sus amigos? No, mucho mejor es escribir algo macho, como una novela de guerra, y no correr el riesgo de que la gente se entere de que está en contacto con su lado femenino. ¿Cierto?

Tal vez usted esté interesado en escribir una novela realmente oscura. Digamos que quiere escribir un drama urbano arenoso, lleno de agresiones con arma blanca, violación de niños, drogas y disparos. La novela se ha ido acumulando dentro de su cabeza durante años, pero usted sabe que nunca la va a escribir. Si escribe una novela valiente pero oscura, su familia la va a querer leer. Mucho mejor no hacer olas y no comenzar a escribir el tipo de ficción que a sus seres queridos no le va a gustar encontrar en un libro suyo. ¿Cierto?

O digamos que usted quiere escribir una novela sobre la soledad. Tiene mucho que decir sobre el tema, ya que a menudo siente esta emoción en carne propia, incluso cuando está con otras personas (sobre todo entonces). Nadie más sabe que se siente así porque es el tipo de persona que se guarda las cosas adentro. Usted cree que escribir una novela como ésta sería una gran experiencia catártica. Pero también significaría, de algún modo, desnudarse delante de todo el mundo que le conoce (y todo aquel que no, también). Y usted no está seguro tener el valor para hacer eso. Es mucho mejor mantener sus verdaderos sentimientos encerrados dentro. ¿Cierto?

Tal vez usted ha tenido una gran idea para escribir horror. Le encanta leer novelas de terror, pero sólo cuando no hay nadie más alrededor. El resto del tiempo lee esas novelas tan serias con títulos pomposos, y aunque usted disfruta de ellas (al menos las que entiende) secretamente prefiere los libros de horror. Quiere que la gente piense que usted es un intelectual, y las novelas de terror, toda persona refinada lo sabe, son de una calidad inferior. ¿Cierto?

Quizás usted planea escribir una novela sobre la vida de todos los días. Es el tipo de ficción que disfruta leyendo y tiene un gran argumento para una novela de ese estilo. El problema es que hay una escena de sexo en el capítulo 8 (una bastante gráfica, en realidad). Ah, y hay un buen número de malas palabras sueltas por ahí. Lo malo es que sabe que su tía abuela va a adorar el libro, excepto la escena de sexo y las puteadas. Le ruboriza siquiera pensar en su tía abuela leyendo esas partes. Y, a pesar de que cree firmemente que esas partes son componentes importantes de su novela, decide suprimirlas. Buena decisión. ¿Cierto?

¡Totalmente equivocado!

Al escribir novelas, no vale nada menos que la honestidad total. Esa es la única forma de conseguir calidad en el mensaje, que no suene falso, que no suene acartonado.

Escriba lo que quiera escribir, exactamente de la manera en que usted desea escribirlo y deje que su familia, sus amigos, y el público lector en general, hagan de ella lo que quieran.

Nunca se sabe, quizás su tía abuela la lea en secreto y le encante.

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3 pensamientos sobre “Escribir con honestidad”

  1. Tengo 16 años y desde los 13 he querido ser escritora… Pero hay un pequeño problema: soy terrible en ello. Con cada capítulo que escribo siento que no he dado todo de mi y no se que hacer. Estoy en mi último año de escuela y de ahí tendré que meterme a una academia para ingresar a la universidad pero no hay algo que me llame la atención. ¿Me puedes ayudar?

    • Hola Nicole. Creo que deberías hacer un test vocacional para aclarar tus dudas. Si de verdad te gusta escribir quizás encuentres interesante estudiar algo relacionado a letras, la escritura se aprende como cualquier otra cosa y es más importante tener voluntad y constancia que talento. ¡Suerte!

  2. jajajaajajajajaja genial! muy buena entrada.

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